lunes, 22 de febrero de 2016

Anillos, colgantes y pendientes camafeo con cabuchón (VII)

Os traigo algunas novedades más, una de ellas de hace mucho tiempo y que se quedó en el tintero...
 
La primera: pendientes. Toca cambiar el título del post para que tengan cabida los pendientes.
Estos son los primeros que he hecho, de prueba. Son para mí. Para lo pequeños que son, el motivo se ve bastante bien aunque, lógicamente, tienen que ser motivos más pequeños. Yo elegí unas rosas. Las flores en general y las rosas en particular son una de mis debilidades. Sencillas pero preciosas y muy decorativas, lástima lo poco que duran una vez cortadas...
 
 
A quien le gusten, que silbe y me diga cómo los quiere. Ojo, estos NO son de plata.
 
 
También os enseño este anillo, que fue un regalo a la chica que ganó la puja de mi pieza en la subasta rosa 2015. Para que se animara la puja, dije que si pasábamos de determinada cantidad -que ya no recuerdo- regalaría un anillo también.

La chica que ganó me dijo que me dejaba libertad para hacer el anillo como quisiera y me contó que tenía dos niñas, una todavía bebé. Así que esta imagen de una madre con dos hijas me pareció perfecta para ella...
 
 
 
Y, por último, dos colgantes gemelos muy especiales.
 
 
La idea de los colgantes gemelos salió de una conversación con una amiga. Yo ya tenía la idea de hacer un colgante para mí, más grande que los que hago habitualmente, con una imagen que para mí es alusiva a la pérdida de un bebé. Y justo esa amiga pidió si podía hacerle un colgante con una imagen muy especial, también relacionada con la pérdida de un bebé. Su idea era la misma que la mía: recordar a sus bebés (ella, por desgracia, ha perdido más de uno y uno de ellos cuando ya estaba la gestación bastante avanzada) y a la vez provocar la curiosidad de la gente, que preguntaran qué es esa imagen, qué representa, por qué la lleva, para dar visibilidad a esas muertes y a esos duelos. Yo quería justo lo mismo, un colgante bonito de recuerdo pero también quería crear curiosidad, provocar, dar voz... así que le dije que lo haría si me dejaba que fueran colgantes gemelos.
Yo hoy he estrenado el mío.
 
 
¿Veis la mamá, que además de tener en brazos a su hijo, tiene en su regazo a un bebé con alitas? Ese bebé con alitas simboliza a todos los bebés que se van antes de tiempo, tan limpios, tan puros, que solo pueden ser angelitos. Unos angelitos que se quedan para siempre cerca de sus madres, ya que todo lo que conocieron de la vida fue el sonido de su corazón...

lunes, 15 de febrero de 2016

Limoneando el Carnaval (VI): Harry Potter

Así como la semana pasada os enseñaba el disfraz de la pitufina, hoy os traigo el del piratilla. Un disfraz de lo más sencillo pero, a la vez, muy resultón.

 
Mi pequeño Harry Potter, ¡estaba para comérselo con patatas!
En la guarde triunfó, varias madres me comentaron que estaba genial el disfraz y las profes le estuvieron llamando Harry Potter todo el día. Y él contentísimo, que no tiene ni idea de quién es el-niño-que-sobrevivió, pero iba la mar de contento porque le pinté un poco la cara. Una compañera de trabajo, que vio la foto sin el botón que tapa la cara, dijo que era "Happy" Potter.
 
 
Aproveché ropa suya que ya tenía y sólo tuve que coserle líneas amarillas a una corbata roja que compré y hacerle la capa, con su correspondiente escudo de Gryffindor, claro. Compré unas gafas que le iban enormes y que una semana antes no se quería quitar y que luego no se quiso poner (así que acabé pintándole las gafas). Y rescaté un peluche de Hedwig que tengo desde tiempos inmemoriales, que le venía fenomenal con su tamaño y que no le dio la gana ni tocarlo. Miento, lo tocó para mandarlo lo más lejos posible, así que no insistí...
 
 
 
Los dos disfraces me costaron (telas, medias azules para el disfraz de pez, corbata y gafas) rondando los 10 euros. A 5 euros por disfraz. No está mal, ¿no?

lunes, 8 de febrero de 2016

Limoneando el Carnaval (V): disfraz de pez

Este año me ha dado tiempo de hacer dos disfraces. ¡Bien por mí! Yo creo que llevaba desde Navidad preguntando a la pitufina de qué se quería disfrazar, para no ir apurada de tiempo. Obviamente, no se decidió hasta tiempo después, así que no empecé tan pronto a preparar los disfraces, pero intentarlo lo intenté. Y ya por fin la señorita se decidió y me pidió un disfraz de pez.
 
 
Yo lo hubiera hecho de otra forma, que se viera más que era un pez, pero ella lo quería así y punto. Estuvimos viendo juntas imágenes de disfraces de pez en internet y le gustó mucho uno, que era un pez porque había aparecido en mi búsqueda, pero nadie lo diría. Pero de ahí ya no la saqué: lo quería como ese. Y bien, lo tenía que llevar ella y quería que le gustara, así que lo hice como ella quiso.
Al final lo adapté un poco y resultó esto. Una túnica con escamas, con unas aletas que salen de los hombros y una cola en la parte de atrás. En el gorrito quise coserle unos ojos (que hubiera ayudado a mostrar que se trataba de un animal), pero no me dejó, quería que los ojos del pez fueran sus ojos).
 

 
Al final, Ley de Murphy, esta niña mía que casi no se pone enferma nunca, pilló la gripe y ha estado enferma todo el fin de semana de Carnaval. El jueves ya no fue al cole, el viernes tampoco y no pudo llevar su disfraz ni participar por la tarde en la rúa del colegio, en el que hubiera llevado el disfraz que había preparado en clase, y el sábado tampoco pudo ir disfrazada a ver la rúa de Carnaval del barrio. Sí se llegó a poner el disfraz el viernes, pero solo porque le hacía ilusión y para ir a urgencias con mis padres. Y ahí quedaron horas de trabajo que no se lucieron... a ver si con suerte el año que viene lo quiere llevar y me ahorro el preparar un disfraz...
 
Por cierto, lo que suele ocurrir en las familias que se quieren mucho (o que viven en pisos pequeños, todo puede ser), servidora también ha pillado algo, no sé el qué, porque los síntomas son los mismos que los de la pitufina salvo por las fiebres mega altas que ella tiene, que por suerte me las he ahorrado (porque a mí me dejarían mucho más KO de lo que la dejan a ella). Y aquí seguimos hoy las dos, hechas una piltrafa. A ver si mañana ya está mejor y puede ir al cole, que tienen salida a la biblioteca del barrio y le hace ilusión. ¡Cruzad los dedos!
 
La semana que viene os enseño el disfraz del piratilla.

lunes, 1 de febrero de 2016

Limonerías en acción (XXXIV)

La semana pasada os enseñaba los regalos del sorteo de las 50.000 visitas en el blog y la ganadora de la camiseta se ha apresurado a mandarme una foto enseñándome cómo le queda.

 
Queda graciosa, ¿verdad?
 
Y me ha contado que ya la ha estrenado, sin tener que esperar a que sea de nuevo Navidad. Pero la ha estrenado como camiseta interior, que no quería que la miraran raro... jajaja.
 
La semana que viene, por fin ya será Carnaval. Habré acabado los disfraces o habré muerto en el intento, pero sea como sea, ya habrá pasado...

lunes, 25 de enero de 2016

Los regalos del sorteo de las 50.000 visitas

Hace poco en Limonerías sorteamos tres regalos porque estábamos muy contentos por haber alcanzado las 50.000 visitas en el blog. Los premios eran una camiseta y dos colgantes o llaveros (a elegir por el ganador/a).
 
Pues aquí tenéis los premios.
 
En plena fiebre navideña, Meritxell quiso un tió de Nadal (Navidad). La lástima es que cuando recibió su camiseta ya había pasado las navidades, por lo que tendrá que esperar a las próximas para lucir su camiseta... Mirad qué graciosa es:
 
 
 
Por su parte, Maribel es una amante de las mariposas y me pidió un colgante con algo relacionado con las mariposas. Y el resultado fue esta preciosidad:
 
 
 
Y, por último, Marta me dio libertad total, me dijo le hiciera lo que yo quisiera, así que le pedí una foto bonita de sus criaturas y le hice este bonito llavero:
 
 
¿Qué os parecen los premios del sorteo? Si os gustan y no queréis tener que esperar a que haya otro sorteo y os sonría la suerte ya sabéis dónde encontrarme...


lunes, 18 de enero de 2016

Portavelas

Aquí os enseñaba unos adornos de Navidad que había hecho para regalar, entre ellos dos portavelas, que me gustaron tanto una vez hechos que he hecho más, también para regalar.
Estos son:
 
 
 
 
 
Lo bueno es que sirven de decoración navideña y de decoración en general. El paisaje nevado es invernal, no exclusivamente navideño, así que si se quiere se puede tener de decoración todo el invierno (o todo el año, ¿por qué no?). Y el de encaje sirve para cualquier época del año...
 
A mí me encantan pero a día de hoy no se dónde meter uno en casa y que luzca porque para que no lo rompan los dos ciclones, digo, los niños, tendría que estar en lo alto y en lo alto ya no cabe nada más...
 
 
Pero habrá un día que recuperaré estos espacios bajos del mueble del comedor y podré tener allí simples elementos decorativos sin miedo a los ciclones. Y algún portavelas bonito, habrá. Segurísimo. 
 
 

lunes, 11 de enero de 2016

Anillos y colgantes camafeo con cabuchón (VI)

Ya se han acabado las Navidades, se han acabado también mis vacaciones y vuelve la rutina, así que aparezco de nuevo por aquí para, en cierta manera, seguir hablando de la Navidad, porque lo que os voy a enseñar son unos regalos de Navidad que ayudé a hacer.
 
Por una parte, una hija que quiso regalar un colgante a su madre con una foto muy especial, en la que salen ella misma y su hermana de pequeñas con su padre. Una foto ochentera, que ya se ve algo antigua, por lo que preferí dejarla tal cual y no "envejecerla" con tono sepia.
 
 
Y, por otra parte, la hermana vio el colgante antes de que lo recibiera la madre como regalo y le gustó y quiso uno para ella misma, pero con una foto de su bebé. A su vez, quiso un llavero para su marido con la misma foto del peque.
Esta vez sí "envejecí" la foto con tono sepia, por expreso deseo de la interesada. Y quedó muy bonito, he de decirlo.
 

 
 
¿Qué os parece? Yo creo que son regalos bonitos y muy especiales.