martes, 6 de noviembre de 2018

El regalo del amigo invisible que Correos machacó

Esta entrada la tendría que haber escrito hace mucho tiempo, la verdad, pero quedó pendiente y se me fue pasando. Hablamos de la Navidad pasada, ahora que en nada nos meterán en la campaña navideña de este año, si no lo han hecho ya...
Participé en un amigo invisible entre otras compañeras artesanas y preparé un punto de libro que me quedó monísimo, aunque esté mal que lo diga yo.

Son unos pies de elfo con un mensaje muy positivo. Aquí podéis verlos desde otro ángulo.



Además, le mandé un anillo con camafeo de cabuchón.



El tema es que parece que en Correos debieron pisotear repetidamente el paquete, porque sino no se entiende que llegara en tal mal estado.


Los pies del elfo se rompieron en OCHO trozos, ni más ni menos. Hasta el anillo llegó roto. Y eso que, como se puede ver, iba todo muy bien embalado con plástico de burbujas.

Como no había manera humana de arreglar ese destrozo, la destinataria lo tiró a la basura y yo le hice otro regalo, para que no se quedara con las manos vacías, y ya me aseguré de que fuera totalmente irrompible, visto lo visto. Otro día os enseño el regalo sustituto.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Y la pitufina ya tiene 9 años

Se me hacen mayores los niños pero yo sigo con más cosas que hacer que tiempo disponible y así vamos, que hace ya once días que la pitufina cumplió 9 años y ni había pasado por aquí...

Este año tampoco le he hecho ninguna camiseta, qué le vamos a hacer, ya es mayor y no las quiere. Pero sigue queriendo que su pastel de cumpleaños lo prepare yo y le gustó tanto que después me hizo una notita de agradecimiento.

Como sigue encantada de la vida con el patinaje, este año también me pidió un pastel relacionado con el tema (el del año pasado, con un patín, lo podéis ver aquí) y ella misma eligió que fuera la silueta de una patinadora haciendo el ángel, que ella también sabe hacer muy bien, yo mejor ni lo pruebo...


El pastel lo hice como cada año, es una receta facilísima de hacer (que ya va bien, con lo que se tarda en decorar con el fondant) y que queda muy rica. Para que quede más altura y así cunda más el pastel, hago dos y los uno con mermelada. Este año le puse mermelada casera, también muy fácil de hacer y muy sana (lavas un par de ciruelas, las troceas, deshuesas un par de dátiles y lo trituras todo, deliciosa y sin azúcar añadido, aunque yo, a falta de dátiles, le puse algo de miel, para que tuviera un poco más de consistencia).



Y unos días después, me tocó preparar otro. Celebrábamos el cumple con sus amigas yendo al teatro y con un picnic después y le pregunté si comprábamos un pastel ya hecho, de chocolate y nata, el típico que hay en todas las fiestas de cumpleaños infantiles y que venden en un supermercado muy famoso o si lo hacía yo. Y lo tuvo claro: lo hacía yo, que está más rico.
Aunque esta vez no había tiempo para tanta decoración con fondant. Hice el pastel como siempre, lo cubrí con chocolate derretido que después endureció y le puse unos cuantos corazones de fondant (y la guerra que hubo para que todos los críos pudieran comer un corazón o parte de él, porque el piratilla se les adelantó y atacó sin piedad...)


martes, 25 de septiembre de 2018

Subasta Rosa 2018 contra el cáncer de mama

Un año más, Limonerías colabora con la Subasta Rosa contra el cáncer de mama.

En 2018 todo lo recaudado, que es todo el importe íntegro de las ventas de la subasta, va destinado a la Fundación Solti, creada en 2016 para fomentar el estudio, la investigación, la docencia y la difusión del conocimiento del cáncer de mama en la comunidad médica, los pacientes y la sociedad en general.
Su trabajo se centra en tres áreas:
     * pacientes: fomentando el empoderamiento de las pacientes, mejorando su calidad de vida, conociendo la perspectiva de las pacientes sobre los ensayos clínicos...
    * conocimiento científico: organizando eventos científicos y formaciones médicas.
   * investigación: apoyándo la investigación académica y desarrollando estudios clínicos para profundizar en el conocimiento de la patología y mejorar el pronóstico de las pacientes.


Este año, mi donación es un neceser/estuche/bolsito hecho con trapillo y con mucho cariño.

Para pujar por esta pieza o por cualquier otra (hay muchas y a cada cual más bonita), pasa por la página de Facebook de Artesanas Solidarias y recuerda que el mar está lleno de pequeñas gotas, que aunque nuestra contribución pueda parecer pequeña entre todos podemos lograr mucho.

martes, 4 de septiembre de 2018

El pastel del tiburón

¡Hola a todos, espero que hayáis pasado unas buenas vacaciones!

A mí me han parecido cortas, como siempre, pero las hemos disfrutado lo máximo que hemos podido.

Antes de irme no os enseñé el pastel de cumpleaños del piratilla, así que aprovecho y lo hago ahora. 
Él este año quería que su fiesta de cumple fuera AZUL. Decoración azul, vasos y platos azules, invitados vestidos de azul e incluso bebida azul. Y el pastel, para estar a la altura, tenía que ser azul también, claro. Para no hacer un pastel azul sin más, le comenté que podríamos ambientarlo en el fondo del mar y, a partir de ahí, yo fui la mano ejecutora pero él fue la cabeza pensante... y dijo que quería un pastel con peces nadando en el fondo del mar y un tiburón que los persiguiera. Y el tiburón tenía que estar comiéndose a uno de los peces.


Así que me limité a cumplir órdenes: pastel azul, en el fondo del mar, con peces nadando y un tiburón que les persigue y que se está comiendo un pez.
Él quedó muy contento. Y a la hora de cortar el pastel hubo varios que pidieron comerse el tiburón...


Aquí os dejo una visión lateral. Siempre me pasa que el corte del fondant por debajo me queda fatal y lo tengo que esconder de alguna manera, ¿os pasa también si es que hacéis pasteles con fondant?
Esta vez le puse fondant del mismo azul, simulando olas, y algunas plantitas acuáticas.


Pues ya habéis visto mi pequeña obra de arte. Lo que se tarda en hacer y lo poco que se tarda en comer...

martes, 17 de julio de 2018

4 años

Como ya os conté en Instagram, el pasado domingo el piratilla cumplió 4 años. ¡Con este vicio que tienen los críos de crecer, pronto perderá el diminutivo y pasará a ser todo un pirata!

Este ha sido el primer año que ha vivido intensamente su cumpleaños. El año pasado sí fue consciente de la celebración que le hicimos en casa, eligió cómo quería que fuera su pastel y cosas así, pero no se implicó ni lo vivió con la intensidad con la que lo ha hecho este año. Sin exagerar, han sido casi dos meses en los que me preguntaba, más o menos a diario, que cuantos días faltaban para su cumpleaños. Tras enfadarse porque de decirle "un mes" pasé a decirle "ventinueve días" (porque 29 es más que 1, está claro, culpa mía de no caer que todavía no entiende el concepto "mes") le tuve que preparar un calendario con una cuenta atrás y cada día tachaba un número, hasta llegar al día marcado con el cumpleaños.

Así que lo ha disfrutado un montón. Y nosotros con él. Además, ha sido la primera vez que hemos hecho una fiesta con sus amigos y lo pasó "pipa", según sus propias palabras.

Quiso que su fiesta fuera azul, con todo azul y la gente (él mismo y los invitados) vestida de azul. Pero al ver cómo hacer su camiseta me pidió leones, porque en el cole hicieron un proyecto de leones y le ha dado por ahí. Y azules no se los iba a hacer, claro... Lo salvé con el 4 y las letras en azul. Y para la fiesta le puse también un pantalón azul.

Por delante, una familia de leones con 4 miembros, como nosotros y los años que cumple

Por detrás, con la fecha del cumpleaños

Y aquí podéis ver la camiseta en uso, que siempre luce más con una buena percha...


¡Espero que os guste tanto como a él!

martes, 12 de junio de 2018

Pintando muebles

Resulta que me di cuenta de que hacía tiempo que mi habitación no me gustaba. Lo cierto es que apenas paso tiempo en ella, tiempo despierta, quiero decir, y quizá por eso tardé en ver que necesitaba un cambio urgente. Pero hubo un día que fui consciente, ya no me gustaba, y le pusimos remedio.

Así ha quedado y me encanta:


Cuando compramos el piso nos dieron unas mesillas y un cabecero (nuevos) y, en ese momento que teníamos muchos gastos, los pusimos como algo provisional, ya que el cabecero no encajaba bien y tampoco me gustaba especialmente porque eran muebles muy oscuros. Y primero por esperar un tiempo y después por comodidad y pereza, los muebles que eran provisionales se quedaron durante años. Siete años.
Además, habíamos pintando la habitación de un color muy oscuro, que en su día nos gustó, pero parecía una cueva: la pared tan oscura y los muebles oscuros. ¡Yo quería más luz!

Así estaba la habitación hace un tiempo. La pared, al natural, se veía más oscura aun que en la foto.


Lo primero fue pintar. Aprovechamos las vacaciones de Semana Santa para nuestra peculiar penitencia y nos dimos una paliza pintando la habitación, junto con el pasillo y el recibidor (el resto del piso quedará para otro momento). Ahora se llevan las paredes blancas sin más, pero el limonero quería algo de color, así que consensuamos un verde clarito que aporta luminosidad. Y blanco en las otras paredes en vez del blanco roto que teníamos de origen cuando compramos el piso. Solo con eso la habitación cambió mucho.

Cambiamos también el estor, que estaba medio roto, y pusimos una cortina, que resulta mucho más cómoda. 

Y como me encantó el cabecero que pusieron en su casa mi hermano y mi cuñada, quise uno igual. La idea era encargar el cabecero y unas mesillas a juego, pero en realidad las nuestras estaban bien, salvo el color, que no me convencía nada ni pegaba con ningún cabecero que me gustara. Pero eran buenas y resistentes (confieso que en más de una ocasión, y de dos, y de tres, me había subido a la mesilla usándola como escalera, con eso de que eran provisionales... ahora ya no lo haré más, prometido). Así que decidí pintarlas con chalk paint y no solo me fascinó el resultado sino que me lo pasé genial en el proceso. ¡Tengo ganas de pintar más muebles!

Aquí veis mi mesilla antes

Aquí tras ser pintada

Aquí tras lijar para "envejecer" un poco. Podéis ver que, ciertamente, es pintura a la tiza

Y aquí acabada y en su sitio 

Supongo que hay gustos para todo, pero para mí no hay color entre la mesilla oscura y sin gracia y la mesilla en blanco envejecida, que da más luz a la habitación y, a la vez, un aire más moderno.


Para pintarlas usé pintura chalk paint de Rust-Oleum en color blanco y le di tres capas. Con dos podría haber bastado pero quería que quedara el color muy sólido. Con rodillo se pinta muy bien y seca bastante rápido. Después lijé donde me pareció para dar un aire envejecido y ahí es donde tuve claro que es pintura con base de tiza y, precisamente por eso, es importante después darle una capa de cera para proteger la pintura.
La capa de cera cuesta más, porque es muy densa y hay que trabajar a conciencia, sin dejar nada sin cubrir. Creo que tardé más para dar una capa de cera que para dar las tres capas de pintura. 
Y después hay que dejarla secar bien, evitando poner nada sobre el mueble hasta que está bien seco. 
Y listo. Las dos mesillas estuvieron acabadas en un solo día.

Unos días después estuvo listo el cabecero que habíamos encargado y hemos dado por acabado el cambio de look de la habitación. Puede que dentro de siete años ya me haya cansado de verla así, pero de momento me gusta mucho y me pone de buen humor cada vez que entro.


 Tengo más planes para otras reformillas en casa, pero hay que ir poco a poco, que no se nos asuste el limonero...

miércoles, 2 de mayo de 2018

Decorar con letras

¿Qué tal decorar un rincón, o una estantería, con unas letras decoradas -valga la redundancia- y así darle un toque personal y único a un salón o a una habitación?

Pues es justo la idea con estas letras, que son las iniciales de una pareja y el símbolo "&", que indica su unión.


Aquí os dejo las letras con mayor detalle. A mí me encanta el resultado porque los papeles, sin ser iguales, están coordinados al compartir colores y el conjunto queda precioso.




Si os gustaría tener unas letras así, silbadme.