jueves, 29 de octubre de 2020

11 años y metida de lleno en el mundo de la magia

La pitufina ya está dejando de serlo y ya es una señorita de 11 años. Los cumplió en medio de la segunda ola del malditovirus y con la pierna inmovilizada por una lesión en la rodilla, así que casi estaba confinada en casa sin estarlo... Y, pobre, la verdad es que tampoco esperaba grandes planes por su cumpleaños. Es una pena pero a la vez es admirable cómo los niños están llevando todas las restricciones por la pandemia mejor que los adultos.

Sin salir de casa, con la celebración con amigas pendiente hasta quién sabe cuándo, con videollamadas y con solo la familia más cercana. Pero con globos, un par de guirnaldas, regalos, abrazos y un pastel. Y qué menos, con todo lo que no tuvo, que el pastel fuera enteramente a su gusto.

Si el año pasado eligió que los dos pasteles (sí, me tocó hacer dos pasteles) fueran relacionados con Harry Potter, este año, por no repetir pero por no dejar de lado su fijación obsesión amor por la magia y los mundos creados por J.K.Rowling, eligió que en el pastel apareciera un escarbato, uno de los animales fantásticos más graciosos de "Animales fantásticos y dónde encontrarlos".

Aquí el resultado:


Ella quedó encantada. Y sí, el pastel lleva una bufanda de Slytherin. En los 366 días que han pasado entre los dos cumpleaños, ha dejado de considerarse una Gryffindor para autodenominarse Slytherin. No sé qué es lo que debo haber hecho mal...