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miércoles, 19 de junio de 2019

DIY recuerdos de comunión

Hoy hace justo un mes que la pitufina hizo la primera comunión y ya sería hora que enseñara los recuerdos que preparamos juntas. Juntas, juntas, de esa manera, que ella me ayudaba cuando le apetecía, ejem ejem...


Preparamos unos portavelas muy cuquis a partir de unos botes de cristal que están en todos los bazares chinos. 


Por un lado, hay que pintar la tapa. Yo usé chalk paint que me había sobrado de cuando pinté las mesillas de noche de mi habitación, le di dos o tres capas de pintura y después le di una capa de barniz. Una vez seco, se puede dejar la tapa tal cual o se puede poner una foto, el nombre o lo que se quiera. Nosotras pegamos una foto de la pitufina con la fecha de la comunión. La foto estaba impresa en un folio normal y la pegamos con aironfix.

Y por el otro lado, la idea es decorar el bote. Nosotras pusimos una cinta de puntillas alrededor del bote, pegamos dos florecitas blancas y rematamos con una cuerda finita. 

Dentro pusimos una vela pequeña, de las que se llaman de te. Para que no se moviera de un lado a otro, opté por poner una gotita de pegamento y dejar pegada la vela.

Aquí os dejo más fotos de algunos de los portavelas que preparamos





Es laborioso preparar estos portavelas pero no en exceso y el resultado es un recuerdo personalizado y muy especial, porque tiene el encanto de lo hecho a mano y además participó la pitufina.

jueves, 9 de mayo de 2019

DIY cirios de bautizo

No hace mucho me encontré con la tarea de comprar cirios de bautizo y no es tarea fácil. Puede que sea porque soy yo muy rebuscada y ciertas cosas no me gustan, que no digo que no... Los lisos sin más son sosillos, para qué negarlo. Y los decorados... no van conmigo. Algunos se ven tan recargados, con cinta (rosa o azul, no salgas de ahí) y unas volutas; otros tienen cigüeñas, chupetes, ositos o carritos de bebé, que si los niños ya están creciditos, como era mi caso, pues no pega nada. Sí vi algunos bonitos, personalizados con el nombre del niño/a, o con su foto, que te queda de recuerdo, pero en algún caso el precio se disparaba bastante y, no nos engañemos, el cirio se enciende un ratito y rápidamente pierde su protagonismo...

Total, que pensé que para eso lo personalizaba yo, quedaba totalmente a mi gusto y no tenía que invertir mucho dinero. Y la verdad es que logré lo que quería.


Por si a alguien le puede servir, os cuento:
- Compré dos cirios blancos y lisos (aunque lo del tamaño y el color ya va a gustos de cada uno).
- Compré cuerda fina.
- Compré florecitas de papel de tamaño pequeño.
- Pegué las flores con pegamento en los cirios (un poquito, solo para que no se movieran al poner la cuerda) y las até con la cuerda, dejando un buen trozo de cuerda para que contrastara sobre el cirio blanco.
- Y con unos rotuladores de purpurina que ya tenía escribí el nombre de los dos niños.

Fácil no, lo siguiente. En total no tardé ni una hora, fue más el rato de secarse la pintura que el de trabajo en si.

Detalle de la decoración de los cirios