miércoles, 18 de septiembre de 2013

Mi falda self-made

Costó más de lo previsto pero por fin la terminé, justo a tiempo para las vacaciones. Lo que me costó no fue hacer la falda en si, sino encontrar el tiempo y las ganas para ponerme a coser, la empecé, la dejé aparcada mucho tiempo y al final me obligué a terminarla y ahora me siento contenta de haberla acabado.


Mi falda, a diferencia de la de la pitufina, no tiene goma. La hice ancha de cintura con una tira que pasa por dos anillas y se puede apretar más o menos, según el gusto de cada uno. Es un patrón (que hice a ojo cubero, inspirándome en una falda que ya tenía) que sirve para varias tallas o para varios momentos de nuestra vida, la falda de la que tomé la idea la tenía antes de mi embarazo y la había usado mucho, y durante el embarazo la seguí usando, aflojando la tira lateral según crecía mi barriga.
Lo único es que me pasé de ancha, con lo que el trapecio que forma la falda me quedó demasiado ancho y cuando me la pongo las puntas de la falda quedan caídas hacia abajo, en vez de quedar rectas. Cosas de la gravedad. Lo cierto es que cuando me la probé por primera vez me desanimé pero tras pedir opinión a varias personas la mayoría coincidió en que la forma irregular de la falda quedaba bien, le daba un toque original, así que, valor y al toro, ¡la usé tal cual! Podría haber intentado arreglarla pero lo dejé estar, que ya bastante había tardado en acabarla.
¿Os gusta? Eso sí, miradla de lejos, que de cerca se notan los defectillos...

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gràcies! Però ja dic, millor mirar-la de lluny, que la costura sembla una muntanya russa!

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